Don Gildo Romero, poblador de la comunidad indígena en Karapá, denunció un violento desalojo en el que habrían participado grupos armados con fusiles. Según su testimonio, él y sus compañeros fueron atacados a tiros mientras se encontraban en el lugar, lo que generó momentos de temor e incertidumbre. “Jamás nos habían atropellado así, fue con armas de grueso calibre”, relató muy afectado.
El denunciante explicó que los hechos ocurrieron tras varios intentos de mediar con autoridades locales para resolver un conflicto territorial. Sin embargo, aseguró que los agresores entraron de manera violenta, y que las denuncias presentadas ante la Fiscalía no avanzan por supuestos actos de corrupción. “Todo se archivó porque hubo dinero de por medio”, afirmó.
Gildo manifestó además que, desde hace meses, nadie interviene, no cuentan con protección policial ni apoyo institucional, y teme por su seguridad y la de su familia. “No hay gente que nos cuide, no hay protección”, lamentó, pidiendo a las autoridades una respuesta urgente ante la violencia y la impunidad en la zona.







