La tensión se incrementa en Arroyos y Esteros debido a la instalación de un vertedero en la zona de Mainumby, donde se encuentra una de las venas del Acuífero Guaraní. Los vecinos mantienen retenes para resistir el avance del proyecto, al que consideran también una amenaza directa para el río Parapití y los humedales.
En la madrugada del martes, un camión de basura municipal acompañado de un tractor intentó ingresar al predio, poniendo en riesgo a los manifestantes que bloqueaban el paso. La acción, según los pobladores, viola la resolución de la Junta Municipal que había cancelado la habilitación del vertedero.
Más tarde, un grupo de vecinos irrumpió en la oficina del intendente José Filippi Vera para increparlo. La protesta derivó en momentos de alta tensión, con lanzamiento de huevos y papel higiénico, que estuvo a punto de convertirse en un enfrentamiento físico.
“Él mismo reconoció que envió el camión. No vamos a entregar nuestra tierra ni nuestra agua”, afirmó Mariam Núñez, referente vecinal de la resistencia. Quién no descartó otras medidas de acción.
Los pobladores aseguran que seguirán firmes en los retenes, hasta lograr la cancelación definitiva del proyecto. “Los humedales no se tocan, el acuífero guaraní no se toca. Estamos dispuestos a dar la vida si es necesario”, expresó la manifestante.







