Luego de más de dos décadas de búsqueda, la Policía Nacional atrapó ayer a Fredy Antonio Florenciano Brítez, presunto autor del homicidio de Felicita Estigarribia, una niña de solo 11 años que vendía mandarinas en Yaguarón.

El terrible suceso aconteció el 31 de mayo de 2004, cuando la niña salió de su casa a la siesta para llevar sus frutas a una clienta. Por el camino, fue capturada por el homicida, quien abusó de ella y luego la estranguló hasta dejarla sin vida.

“Estamos muy felices de que se le haya agarrado por fin a este hombre y esperamos que se haga justicia, aunque sea tarde. Y que por lo menos que se vaya 30 años a la cárcel”, expresó Petrona Vázquez, tía de corazón de Felicita y vecina de la familia.