Hugo Zayas, secretario de la Federación Unitaria de Trabajadores del Transporte – FUTT, confirmó que la huelga de choferes prevista para el 16 y 17 de diciembre sigue firme, más todavía tras la aprobación de la nueva ley del transporte. Señaló que la esperanza del sector está puesta en un eventual veto del Presidente de la República, tras no lograr acuerdos en el Ministerio de Trabajo ni en el Congreso.

Entre los puntos más cuestionados mencionó el artículo 20, que declara al transporte público como “imprescindible”, lo que obligaría a mantener hasta un 60% del servicio en días de huelga, limitando el derecho a la protesta. Zayas alertó que varios artículos generan un escenario de inestabilidad laboral, especialmente el 39 y el 45, que, según explicó, permiten despidos sin garantías y trasladan la responsabilidad de los trabajadores a empresas “sin bienes”.

Calculan que alrededor de 5.000 choferes, incluyendo mecánicos y administrativos, podrían quedar sin empleo si la normativa entra en vigencia tal como está. De acuerdo con Zayas, el 80% de las bases ya confirmó su adhesión a la medida de fuerza convocada para la próxima semana.