La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció un supuesto intento de paralizar el transporte público en Caracas tras una convocatoria a huelga por parte del sector, que exige un aumento del pasaje mínimo y otras reivindicaciones. Según la mandataria, la medida buscó afectar la movilidad en la capital, aunque en la práctica tuvo un impacto limitado, con unidades operando y mayor afluencia de pasajeros en paradas y el metro.

Reportes locales indican que el paro se cumplió parcialmente, especialmente en la mañana, generando aglomeraciones. Mientras el Gobierno activó un plan de contingencia para garantizar el traslado de los ciudadanos, transportistas insistieron en sus reclamos económicos y la devolución de unidades retenidas, en medio de un cruce de acusaciones entre oficialismo y oposición.