La ciudad de São Paulo, la más poblada de Brasil, inauguró la Línea 17-Ouro del metro, una obra prometida para el Mundial de 2014 que finalmente entra en operación con 12 años de retraso, menos estaciones de las previstas y sobrecostos acumulados.
El trazado, de 6,7 kilómetros y ocho estaciones, conectará el aeropuerto de Congonhas con la red urbana y prevé transportar hasta 100.000 pasajeros diarios.
Durante el acto, el gobernador Tarcísio de Freitas anunció la ampliación del recorrido en 4,6 kilómetros, incluyendo una estación en Paraisópolis, en un proyecto que busca mejorar la movilidad e impulsar un sistema de transporte más integrado y a la vez sostenible.







