La Dra. María Irrazábal, directora de Salud Integral de la Niñez y Adolescencia, explicó en entrevista con la 680 AM qué un recién nacido es prematuro cuando llega al mundo antes de las 37 semanas de gestación. Dentro de este grupo existen distintos niveles: prematuro extremo, moderado o tardío, que varían según la edad gestacional y el peso, factores que determinan necesidades de cuidado específicas tanto en la internación como después del alta.
En el Paraguay, la prematuridad representa alrededor del 8% de los nacimientos. Sin embargo, existen regiones con tasas más altas que otras. Entre las causas prevenibles más comunes se encuentran infecciones urinarias, hipertensión materna, diabetes, desnutrición u obesidad, además de la edad de la madre: las adolescentes y las mujeres de edad avanzada presentan mayor riesgo de partos prematuros.
Los cuidados inmediatos para un bebé prematuro siguen los mismos protocolos que los de un recién nacido de término, como la administración de vacunas y controles iniciales. La diferencia es que la mayoría de los prematuros requiere internación temprana, especialmente aquellos con menos semanas de gestación o bajo peso. Solo los bebés más cercanos a las 36 semanas pueden permanecer con la madre si no presentan complicaciones.
En el marco de la Semana del Prematuro, instaurada en Paraguay desde 2016 y celebrada del 17 al 23 de noviembre, el Ministerio de Salud impulsa actividades y un simposio de buenas prácticas. El objetivo principal es concientizar a las familias sobre el cuidado posterior al alta. La doctora Irrazábal enfatizó la necesidad de que el bebé vuelva al control a las 48 horas y continúe con las evaluaciones programadas, ya que cada prematuro tiene características propias y necesita seguimiento especializado.







