Durante el rezo del Ángelus, el Papa León XIV, reflexionó sobre el evangelio del día y afirmó, que Dios, a diferencia de los humanos que juzgan al hermano por alejarse de la fe, él interpela y pone en crisis a “la seguridad de los creyentes”.
“Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán”, dice el versículo bíblico y el Santo Padre aclara que no debería de desmotivarnos, sino que el Señor busca rechazar la presunción de los que confían en su salvación por la mera práctica de la religión.
Lo que carece de sustento y de veracidad, cuando no llega a transformar el corazón. “El Señor no quiere un culto separado de la vida, ni acepta sacrificios y oraciones que no nos conducen a vivir el amor a los hermanos y a practicar la justicia”, insistió.
“Nuestra fe es auténtica cuando abraza toda nuestra vida, cuando es un criterio en las decisiones que tomamos, cuando nos hace mujeres y hombres que se comprometen con el bien y son capaces de arriesgarse por amor tal y como hizo Jesús”, quien no eligió un camino de éxito y de poder, sino de entrega, “con tal de salvarnos, nos ha amado hasta atravesar la “puerta estrecha” de la cruz”.
Y afirmó: “Él es la medida de nuestra fe, Él es la puerta que debemos cruzar para ser, viviendo su mismo amor y siendo constructores de justicia y de paz con nuestra vida”, lo que implica a veces “tomar decisiones complicadas e impopulares, luchar contra el propio egoísmo y prodigarse por los demás, perseverar en el bien allí donde parecen prevalecer las lógicas del mal”.







