La Fuerza Aérea ucraniana reportó que, durante la noche del domingo, Rusia ejecutó una ofensiva aérea compuesta por dos misiles hipersónicos Kinzhal, al menos cinco misiles guiados S-300 o S-400 y un total de 67 drones, entre artefactos de ataque y señuelos diseñados para saturar y confundir los sistemas defensivos.
El informe difundido este lunes, llama la atención por un dato inusual: no menciona interceptaciones de los misiles y aclara que todavía no se ha determinado si cayeron o impactaron en algún punto. Las autoridades militares aseguran no haber recibido reportes sobre daños ocasionados por esos proyectiles, algo poco habitual en los comunicados oficiales.
En cuanto a los drones, alrededor de 40 correspondían a los kamikazes Shahed. De los 67 aparatos lanzados, 52 fueron destruidos en vuelo y 15 alcanzaron nueve zonas, que nuevamente no fueron especificadas por razones de seguridad. Los ataques del fin de semana volvieron a golpear la ya comprometida infraestructura eléctrica ucraniana, profundizando la tensión sobre la capacidad defensiva del país en los meses venideros.







