Para el economista Fernando Masi, los aranceles anunciados por el presidente de EE. UU., Donald Trump, que regirán a partir del 1 de agosto, crean un desorden comercial y profundizan la tendencia a reducir el intercambio a nivel global.

“Lo que ocurre con Brasil no tiene ningún sentido, EE. UU. tiene superávit en su balanza comercial con Brasil y ahora le impone aranceles del 50 %. Creo que es una parte de su promesa electoral, un intento por hacerse fuerte, ya que suponen que, poniendo barreras más altas, las industrias volverían a instalarse en EE. UU., pero eso no va a ocurrir”, afirmó el experto.

En cuanto al Paraguay, solo el 4 % de nuestras exportaciones va a EE. UU. y son productos, principalmente, agroindustriales y carne. A diferencia del Brasil, nosotros entramos en el grupo de los que tendrán la imposición mínima común del 10 % anunciado por Trump. La medida afectará mayormente a otros países de la región, como Brasil, Chile o Argentina, que son exportadores de cobre, aluminio y acero.