Las enfermedades cardiovasculares abarcan mucho más que el infarto, advirtió el Dr. Miguel Ángel Quintana, del Instituto Cardiovascular y Pulmonar Randall. Según explicó, la insuficiencia cardíaca es hoy la principal causa de muerte de origen cardiovascular y su incidencia crece a medida que aumenta la expectativa de vida.
Por eso, insistió en la necesidad de un enfoque integral que permita detectar a tiempo distintas patologías del corazón, muchas de ellas silenciosas, que afectan seriamente la calidad de vida de los pacientes y de sus familias. El especialista remarcó que los controles deben adaptarse a cada etapa de la vida, desde la infancia hasta la adultez, y no limitarse solo a los factores de riesgo como la hipertensión o el colesterol.
Mencionó que las palpitaciones, el cansancio excesivo o bajo rendimiento físico son señales que no deben ignorarse. Además, destacó la estrecha relación entre enfermedades cardiovasculares y oncológicas, subrayando la importancia del trabajo conjunto entre especialistas para mejorar el pronóstico y la sobrevida de los pacientes.







