En el Santuario mariano de Harissa, durante su segundo día de visita al Líbano, el Papa León XIV se reunió con obispos, sacerdotes, religiosos, agentes pastorales y elogió el trabajo realizado en las comunidades en medio de los contextos de guerra.

Durante el encuentro se escucharon varios testimonios de sacerdotes cuyas comunidades fueron golpeadas por los bombardeos, donde cristianos y musulmanes conviven y comparten lo poco que tienen.

El Santo Padre destacó que el pueblo libanés continúa manteniendo viva la misión de “edificar la comunión a través del servicio y la solidaridad”, incluso en medio de la guerra, la pobreza y las heridas sociales.

Al finalizar, hizo un llamado especialmente a apoyar a los jóvenes, ofreciéndoles oportunidades reales de futuro para que no se vean obligados a emigrar, y animó a continuar con la misión educativa de la Iglesia como camino para formar mentes y corazones. Invitó a permanecer firmes en la fe, aprendiendo en la “escuela de la Cruz” a servir aún en el cansancio y a creer en un mañana posible.