El Dr. Carlos Morínigo, plantel del INERAM y exministro de Salud, expuso una situación que calificó de “criminal”: la falta de alimentos adecuados para pacientes internados. Relató que desde hace meses observan un deterioro constante en el suministro de comida, llegando al extremo de ofrecer cocido negro, a personas con tuberculosis y severamente debilitados.

Morínigo sostuvo que decidió romper el silencio tras presenciar casos límites y escuchar testimonios de colegas, convencido de que callar ante esta realidad también contribuye al daño. Las autoridades, según explicó, reconocieron los problemas tras la denuncia pública, aunque aún no se han presentado soluciones concretas.

“Es lamentable que un hospital de referencia, encargado de tratar una enfermedad tan ligada a la vulnerabilidad social como la tuberculosis, no pueda garantizar algo tan básico como una alimentación digna para sus pacientes”. Agregó que en diversas ocasiones el centro tuvo que depender de aportes externos o incluso del bolsillo del personal para cubrir necesidades.

La publicación de una fotografía mostrando la escasa ración entregada a los internados generó indignación y presión social. Morínigo afirmó que no busca culpables, sino respuestas inmediatas, y advirtió que seguirá defendiendo a los pacientes. “Si es necesario, atenderé en la vereda, pero no voy a dejar de hablar cuando está en juego la vida de la gente”.