En el séptimo día del novenario a la Virgen de Caacupé, el Cardenal Adalberto Martínez Flores llamó a practicar la justicia dentro y fuera de la Iglesia, pidió combatir la corrupción y garantizar derechos a los más vulnerables e instó al Estado a fortalecer el bien común y hacerse cargo de sus responsabilidades.
Durante su homilía, el Cardenal afirmó que la Iglesia está llamada a practicar la justicia y, por ello, a realizar también “una mirada hacia adentro”. Y sostuvo que “no existe la Iglesia de ustedes y la Iglesia de nosotros”, sino un solo Pueblo de Dios llamado a trabajar por el bien común.
En otro momento, reclamó que los pobres “necesitan justicia social y respeto a sus derechos humanos, y ya no ser tratados como receptáculos de moneditas” y la necesidad de un equilibrio real entre los poderes del Estado, justicia accesible y un combate frontal a la corrupción, “que perjudica directamente a los más vulnerables”.
Mencionó casos como la “mafia de los pagarés”, el sufrimiento de jubilados municipales y la urgencia de una gestión transparente de los fondos previsionales. Por lo tanto, hizo un llamado a asumir responsabilidades cotidianas: “Todos contribuimos a construir o debilitar la justicia”, y pidió a la Virgen de Caacupé por las autoridades encargadas del bien común.
Citó las palabras del Papa Benedicto XVI, recordó que “la Iglesia no puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia”, mencionó.







