En un discurso dirigido a los donantes del pesebre de Belén y del árbol navideño del Aula Pablo VI, el Papa León XIV destacó el valor del arte sacro como puente entre fe y cultura, además agradeció a las diócesis y delegaciones por la escenografía que refleja las raíces espirituales de sus territorios y transmite el mensaje cristiano de la Navidad.
El Pontífice explicó que el Belén recuerda la cercanía de Dios a la humanidad y la llamada al silencio, la oración y la contemplación, poniendo a la Virgen María como modelo de adoración.
También, explicó el simbolismo del abeto navideño como signo de vida y esperanza, y destacó el “Nacimiento Gaudium” costarricense, “cada una de las veintiocho mil cintas de colores que decoran la escena representa una vida preservada del aborto gracias a la oración y al apoyo que ofrecen las organizaciones católicas a muchas madres necesitadas”.
En su mensaje final, León XIV pidió renovar el compromiso con la paz y la fraternidad, orar por las víctimas de la violencia y condenar el antisemitismo tras el atentado ocurrido en Sídney.







