Ezequiel García, docente indígena de Cerrito (Chaco), es una de las víctimas de la nefasta mafia de los pagarés. El hombre asegura que solo sacó un préstamo por un millón de guaraníes y le vienen embargando casi la totalidad de su salario desde el 2010.
“Tengo dos rubros y solo cobro 800 mil guaraníes”, lamentó.







