El legislador opositor, Raúl Benítez, calificó este año legislativo como complejo y advirtió que la Cámara de Diputados ha funcionado más como una herramienta de privilegios que como un reflejo de las necesidades ciudadanas. La mayoría parlamentaria ha concentrado poder en beneficio de unos pocos, mientras que la política de precios de la carne muestra la falta de equilibrio entre exportaciones y bienestar interno.

Benítez destacó además los desafíos de la oposición, marcada por la dispersión y la falta de un proyecto político consolidado. Sin embargo, señaló avances en ciertas localidades como Ciudad del Este, donde la oposición ha logrado construir un proyecto más sólido que podría servir de modelo para las futuras elecciones.

El diputado subrayó que la clave para los sectores de oposición estará en generar la unidad, más espacios de debates constructivos y propuestas claras que presenten un contrapunto real al modelo vigente.