Más de 508 kilos de cocaína fueron detectados en un contenedor de poroto y locro que tenía como destino los Países Bajos. La droga estaba distribuida en 1.366 paquetes envueltos en papel de plástico, papel metálico y grasa para intentar despistar a los canes y evadir los escáneres.

El cargamento fue detectado por personal de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios y SIU de la Policía Nacional. El responsable de la empresa que enviaba los alimentos fue identificado como Leonardo Franco (54) y quedó aprehendido.

“Llamó la atención que era apenas el tercer envío que realizaba la empresa en dos años”, explicó el Crio. Osvaldo Ávalos, director de Crimen Organizado de la Policía.