Organizaciones sociales nucleadas en PYKUI denunciaron presuntas irregularidades en la gestión del programa de comedores comunitarios, señalando dificultades para sostener la atención y posibles presiones hacia las responsables de estos espacios de articulación.
María Denis, encargada del comedor Kavichuí en el bañado Tacumbú, advirtió que “la situación es cada vez más compleja para las familias” que dependen de estos servicios.
Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Social negó las acusaciones y aseguró que no existe hostigamiento, al tiempo de afirmar que la asistencia se realiza bajo criterios establecidos y con controles periódicos. Indicaron que las organizaciones deben cumplir con los requisitos del programa para continuar recibiendo apoyo del Estado.







