El representante de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (CUT-A), José Pineda, reiteró que el salario mínimo vigente no guarda relación con el costo real de vida, especialmente ante el sostenido encarecimiento de alimentos. Señaló que, pese a los anuncios de rebajas puntuales por fin de año, las familias sienten que el dinero no alcanza y que la base de cálculo utilizada por el Banco Central del Paraguay “no refleja la realidad”.

Recordó que, según datos del INE, una familia tipo destina más de 2,5 millones de guaraníes solo en comida, mientras que el salario mínimo apenas ronda los 3 millones, a los que hay que restar los descuentos como el IPS. Pineda afirmó que muchos trabajadores llegan solo hasta el día 10 con sus ingresos y luego recurren a deudas o empleos informales para sostenerse.

Denunció que la inflación oficial no coincide con la que siente la población y que el principal gasto —la alimentación— sube a un ritmo muy superior al ajuste salarial. Ante esta brecha creciente, adelantó que las centrales obreras evalúan medidas más drásticas para 2026, incluso una huelga general, si el Gobierno no impulsa una reforma seria en el cálculo del salario mínimo y no implementa políticas para contener los precios de la canasta básica. advirtió Pineda.