Un ciudadano venezolano identificado como Neiyerver Adrián León Rengel presentó una demanda contra el Gobierno de Estados Unidos por 1,3 millones de dólares, alegando que fue detenido y deportado sin el debido proceso a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador.

El denunciante sostiene que fue señalado erróneamente como miembro de una organización criminal debido a sus tatuajes y que, pese a contar con estatus migratorio en trámite, fue enviado al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), donde permaneció varios meses incomunicado y sufrió abusos físicos y psicológicos.

El caso, respaldado por organizaciones de derechos civiles, marca un precedente al ser el primer reclamo de indemnización de un venezolano deportado a un tercer país bajo estas circunstancias.