El Salvador avanza en una reforma penal impulsada por el Gobierno de Nayib Bukele que contempla la aplicación de la cadena perpetua incluso a menores de edad para delitos como homicidio, violación y terrorismo, según expusieron magistrados de la Corte Suprema ante la Asamblea Legislativa.

La medida, vinculada a una reciente enmienda constitucional, establece que las condenas para menores serán revisables, con posibilidad de acceder a una libertad controlada tras 25 años y evaluaciones periódicas cada cinco años, en línea con estándares internacionales.

El paquete de reformas también incluye cambios al Código Penal y a leyes vinculadas a violencia de género y terrorismo, en un contexto de endurecimiento de las políticas de seguridad respaldado por la amplia mayoría oficialista en el Congreso.