En una entrevista en los estudios de Cáritas UC, la psicóloga María Teresa Galeano reflexionó sobre la creciente utilización de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y la comparó con la inteligencia emocional, destacando que, aunque la tecnología puede analizar conductas y responder a algoritmos, no es capaz de sentir ni de generar empatía real.
La especialista en salud mental remarcó que reconocer y gestionar las propias emociones sigue siendo clave para las relaciones personales, el ámbito laboral y la toma de decisiones, especialmente en un contexto donde la IA gana cada vez más espacio.
Galeano advirtió que en su consultorio es frecuente que pacientes, principalmente jóvenes, utilicen herramientas de inteligencia artificial como consejeras emocionales, incluso para resolver conflictos familiares o de pareja. Si bien reconoció que la tecnología puede servir de apoyo, alertó sobre sus límites y riesgos, subrayando que “ninguna IA puede reemplazar la contención humana”, y dar acompañamiento emocional. El pensamiento crítico se desarrolla a través del autoconocimiento y los vínculos reales.







