El uso de vapeadores, inicialmente presentado como una alternativa “menos dañina” al cigarrillo, se convirtió en una seria amenaza para la salud, especialmente entre jóvenes. Así lo advirtió el neumólogo Dr. Carlos Morínigo, quien explicó que estos dispositivos contienen nicotina sintética en altas concentraciones, de difícil control, lo que acelera la adicción y expone al organismo a sustancias irritantes y tóxicas para los pulmones.
El especialista mencionó que, a diferencia del cigarrillo tradicional, el vapeo impide medir con precisión la dosis diaria de nicotina, aumentando los riesgos. Y alertó además sobre las posibles consecuencias a mediano y largo plazo, que incluyen enfermedades respiratorias, daño pulmonar severo y observó un mayor riesgo de trastornos mentales en los adolescentes.
Pese a que Paraguay cuenta con leyes y acuerdos internacionales que regulan estos productos, la falta de control permite su venta y exhibición libre. “Si no se actúa ahora, en pocos años veremos una epidemia de jóvenes con enfermedades pulmonares”, sostuvo Morínigo, instando a las autoridades a aplicar la normativa vigente y a los padres a estar atentos a señales de consumo: “Abracen y hablen a sus hijos; ahí van a poder percatarse de a qué huelen”.







