Diana Villalba, presidenta de TEA Paraguay, comentó a Cáritas UC que cada persona con Trastorno del Espectro Autista (TEA) representa un caso único dentro de un abanico de características. Desde quienes presentan un alto funcionamiento cognitivo y lenguaje fluido hasta quienes requieren apoyo intensivo, todos enfrentan desafíos particulares, como dificultad para medir el peligro o la tendencia a escapar de entornos conocidos.
Expertos y familias coinciden en que la información, el acompañamiento y la comprensión de la sociedad son fundamentales para su desarrollo y seguridad. Y que, a pesar de la existencia de leyes que buscan garantizar educación y atención especializada, como la Ley 6.103 de 2018, persiste un déficit en la implementación y financiamiento del Programa Nacional de Autismo.
Villalba agregó que organizaciones civiles trabajan capacitando a profesionales y familias, promoviendo terapias innovadoras como la equinoterapia, que ayuda a los niños a mejorar la comunicación, la coordinación y la calma emocional. La mirada social integradora, aseguran, es clave para que los niños con TEA puedan desarrollar habilidades y participar plenamente en la vida cotidiana.







