En la víspera de la fiesta de la Virgen del Paso, el Nuncio, Mons. Vincenzo Turturro celebró la Eucaristía con la comunidad de Itapé y destacó que ya cuentan con la estructura de un nuevo templo que será consagrado a la Virgen del Paso, rodeado de la creación misma, “estos pilares estupendos que son los árboles, con esa bóveda maravillosa que es el cielo que Dios nos regala”.

Monseñor evocó la historia de la Virgen de Itapé, que, en 1954, la imagen de la Virgen de Caacupé permaneció en Itapé y nadie quería que se fuera. Más de setenta años después, afirmó, se puede reconocer con fe que María quiso quedarse en este lugar, de manera providencial, acompañando la vida del pueblo en este rincón del Paraguay.

En este tiempo de Adviento, el Mons. Turturro centró su homilía en el verdadero sentido de la Navidad, tal como María lo vivió. Recordó que no se trata simplemente de celebrar el cumpleaños de Jesús ni de quedarse en preparativos materiales, sino de gozar aquí y ahora de la “gracia salvadora que el Verbo de Dios nos trajo al hacerse hombre”.

La Virgen Santísima, que se dejó guiar totalmente por la voluntad de Dios, conduce al pueblo a vivir esta preparación con profundidad, poniendo siempre en primer lugar a Dios en la vida.