La ingeniera y especialista en tecnología electoral, Gladys Canese, afirmó que las máquinas utilizadas en las elecciones del 2023 son vulnerables y pueden ser manipuladas si no existen garantías plenas de seguridad y control independiente.
Señaló que, pese a que la Justicia Electoral aseguró que los equipos eran simples impresoras, en realidad se trata de computadoras completas, con software, memoria y puertos, por lo que “toda computadora es manipulable”.
Canese explicó que las fallas no se encuentran únicamente en los dispositivos, sino en la gestión humana del proceso electoral. “El punto débil de cualquier sistema informático es la persona encargada de su control. Podés tener un sistema robusto, pero si quien lo maneja no es confiable, deja de ser seguro”, advirtió.
La experta cuestionó también que no se hayan cumplido normas internacionales como la ISO 27001 ni se hayan realizado auditorías externas rigurosas, dejando sin respuesta múltiples observaciones presentadas por apoderados técnicos en el proceso electoral pasado. “Ignoraron todas las objeciones. Así no se puede hablar de una elección segura”, expresó.
Otro punto preocupante, según señaló, es el chip incorporado en las boletas de votación. Indicó que su capacidad de almacenamiento permite que la información grabada pueda diferir de la que se imprime en papel, sin que exista un control ciudadano verificable. “¿Quién nos asegura que lo impreso coincide con lo grabado? Ese control no se hace”, denunció.
Canese pidió al Tribunal Superior de Justicia Electoral que habilite una participación real de especialistas, la academia y equipos técnicos independientes, para garantizar futuros comicios confiables. “No queremos generar miedo, pero sí que se respete la voluntad popular con procesos transparentes, auditables y seguros”, finalizó.







