La activista Tina Alvarenga participa de las actividades realizadas en la Plaza Uruguaya en el marco del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, donde desde temprano se desarrollan espacios de diálogo, reflexión y testimonios sobre la realidad que viven las comunidades indígenas del país.
La jornada culminará con una marcha hacia la Plaza de la Democracia, acompañada por mujeres indígenas de comunidades, de distintos departamentos y de diferentes organizaciones sociales, políticas y organizaciones del Paraguay.
Alvarenga explicó que la deforestación y la pérdida de biodiversidad afectan directamente a las comunidades, generando nuevas formas de violencia vinculadas al acceso al agua, a los alimentos tradicionales. También el impacto del alcohol y las drogas, especialmente en zonas urbanizadas y regiones del Chaco. Estos factores incrementan la vulnerabilidad de niñas y mujeres.
Asimismo, la líder indígena alertó sobre el aumento de casos de abuso, explotación y desapariciones en territorios donde el crimen organizado ha ganado presencia. Destacó que la invisibilización de las víctimas indígenas dificulta el desarrollo de políticas públicas efectivas, ya que muchas denuncias ni siquiera registran el origen étnico de las afectadas.
Alvarenga insistió en que los derechos indígenas no pueden usarse como excusa para justificar situaciones de explotación. Subrayó que el Estado debe aplicar la ley, garantizar la vida y actuar con la misma firmeza ante casos de trata, feminicidio y violencia, sin importar el contexto cultural.







