El Dr. Ignacio Iramáin advirtió que la situación de la salud pública en Paraguay se ha convertido en un verdadero drama, debido a la escasa ejecución presupuestaria, la mala administración y la corrupción en las instituciones estatales.
Según señaló, el país destina apenas un 3% del Producto Interno Bruto a salud, muy por debajo de otros países de la región, y la falta de planificación impide que los hospitales y centros de atención funcionen de manera eficiente. La distribución desigual de personal médico y la construcción de hospitales sin criterios claros profundizan la precariedad de los servicios.
Iramáin criticó también la ausencia de una política de Estado en salud, que integre el sistema público, el IPS y el sector privado para garantizar atención de calidad. Afirmó que los actuales gobiernos priorizan objetivos de corto plazo, buscando equilibrar la deuda y cumplir metas fiscales, mientras la población sufre la falta de insumos y servicios básicos.
El senador aseguró que estas deficiencias se reflejan en todos los sectores públicos y amenaza el desarrollo del país, al no existir un proyecto político claro ni medidas sostenibles a largo plazo.







