El emotivo testimonio de antiguos colaboradores y directores de Radio Cáritas volvió a poner en primer plano la huella profunda que esta emisora dejó en varias generaciones. Entre recuerdos que mezclan afecto y admiración, surgió con fuerza la figura de don Ladislao Mello, recordado como un “padre” dentro de la radio: un guía que acompañó, formó y sostuvo a quienes dieron sus primeros pasos en el periodismo y en la parte técnica.
Su relato recorrió desde el nacimiento de programas emblemáticos como Gente Joven hasta los años complejos de la dictadura, periodo en el que Cáritas se mantuvo como una de las pocas voces críticas que no fueron silenciadas, resistiendo con firmeza y resguardado por la iglesia. Mello recordó además episodios decisivos como el marzo paraguayo, cuando la radio transmitió 24 horas durante días, convirtiéndose en sostén y referencia para la ciudadanía movilizada.
Entre anécdotas de riesgos, solidaridad y valentía, reivindicó el rol histórico de Cáritas como medio evangelizador, defensor de la verdad y promotor de la justicia social. En su mensaje final insistió en la importancia de preservar este espacio, que sobrevivió a crisis económicas, presiones políticas y cambios tecnológicos, y que hoy sigue siendo “un instrumento indispensable para construir esperanza y orientar a una audiencia que busca información precisa” en medio de un escenario cada vez más incierto.







