Paraguay es una tierra que el cardenal Cristóbal López nunca olvida, y los paraguayos ocupan un lugar muy especial en su corazón. El actual Arzobispo de Rabat, español, nacionalizado paraguayo, quien sirvió por 18 años en nuestro país, fue noticia por acompañar con una batucada a la selección paraguaya femenina sub-17 en el estadio de Salé.

Entre los pocos paraguayos presentes estaba el Cardenal, tocando un bombo transparente con el logo de la APF, prestado por la familia de una jugadora. Cuentan que gritaba con entusiasmo cada gol de la selección. “Me devolvió un poco el cariño al cual estaba acostumbrado de parte de todos los paraguayos”, afirmó.

En la imagen del encuentro se distingue una pequeña figura de la Virgencita de Caacupé en uno de los asientos. “La Virgen de Caacupé entró colada, no compró la entrada”, bromeó el cardenal.

Durante la entrevista recordó los años vividos en Paraguay entre sus 32 y 50 años: “Tengo que reconocer que el pueblo paraguayo me adoptó y entonces yo me sentí paraguayo porque verdaderamente me dieron la acogida, el cariño y la amistad en grado superlativo”.

Aunque reconoció sentirse un poco mallorquín, agregó: “18 años me han marcado profundamente y yo no voy a olvidar que soy paraguayo y además soy español y ciudadano del mundo: ‘Mi casa es el mundo, mi familia la humanidad’”.