Aunque la cotización del dólar ha bajado en Paraguay por factores internacionales y el ingreso de divisas mediante préstamos y bonos. Los precios de los productos básicos no reflejan esa disminución. Esta aparente contradicción fue analizada por Alan Fretez, presidente de la Sociedad de Economía Política del Paraguay, quien explicó que el fenómeno responde a una combinación de factores estructurales y lógicas propias del sistema.
Fretez advierte sobre una dolarización informal de la economía nacional, es decir, una dependencia creciente del dólar en las operaciones comerciales y de consumo, sin ser la moneda oficial. En este escenario, la baja del dólar no impacta automáticamente en los precios porque el sistema no cuenta con mecanismos institucionales para controlar y ajustar los costos de manera justa. Al contrario, cuando el dólar sube, los precios se ajustan rápido; pero cuando baja, aparecen excusas para no reducirlos.
La lógica de fondo, según el economista, es la priorización de la ganancia por encima del bienestar. El actual modelo económico favorece la rentabilidad de los sectores exportadores y comerciales, sin generar mejoras para la mayoría trabajadora. A esto se suma la alta vulnerabilidad externa de Paraguay: cada vez se produce menos internamente y se importa más, lo que hace que el país dependa fuertemente del contexto internacional.
Fretez concluye que no existen ni intención política ni condiciones institucionales para corregir estas distorsiones. Sin mecanismos reales de control de precios, ni políticas enfocadas en la producción y el consumo interno, el costo de vida seguirá afectando a la clase trabajadora. La economía sigue beneficiando a los grandes capitales, mientras el bolsillo del paraguayo continúa resentido.







