Una mujer de escasos recursos denunció que hace casi tres años venía solicitando turno para que su hijo menor de edad pueda ser atendido por un odontólogo. Según su testimonio, cada vez que se acercaba hasta el lugar le daban ibuprofeno y los volvían a enviar a su casa, que dista a unos 237 km de Asunción.
Luego de viralizarse el caso, tanto el niño como su hermana fueron atendidos rápidamente en el hospital pediátrico. El Dr. Héctor Castro, director del Acosta Ñu, explicó que son dos menores de 13 y 15 años, que viven en Maracaná (Canindeyú), y cuyo cuadro requería de antibióticos.
También consultaron con un neurólogo, porque tienen un déficit intelectual severo, epilepsia y un síndrome genético en estudio. Luego de realizarse todos los estudios, pasaron por el quirófano en un procedimiento que terminó con éxito.
“No quiero confrontar con declaraciones de la familia porque están en una situación de mucho dolor y esfuerzo, son siete hermanitos que están en una situación de necesidad, no solo en el ámbito de la salud. Nosotros le asistimos en la Urgencia y le explicamos que no se podía hacer un procedimiento sin bajar la inflamación y recibir unas dosis de antibióticos. También comenzamos a articular con el servicio social”, indicó.







