¿La fe no puede meterse en política o en asuntos de la vida pública?, el debate en torno a la pregunta se generó a raíz de los justificativos tanto de la policía nacional como del viceministro de Seguridad Interna, al justificar el cierre del paso con un cartel que pedía la reforma del transporte público a un sacerdote.

Sobre el punto, el presidente de la Conferencia de Religiosos/as del Paraguay, P. Máximo Mendoza, manifestó luego del contundente comunicado de la CONFERPAR, que existe una confusión de conceptos de lo que implica la fe católica y recordó la histórica frase del Papa Juan Pablo II durante el encuentro con las autoridades del Paraguay, entre ellos, el dictador Stroessner: “la fe tiene incidencia pública, nuestra fe no puede quedarse en los templos”.

Explicó que no era un reclamo, era una peregrinación jubilar y que había otros carteles con denuncias más fuertes en contra de la corrupción y el abandono del Estado. Además, no fue el único malestar generado por la policía, “quienes llegaron media hora después de lo pactado para la peregrinación”.

El P. Mendoza desmintió que se haya distorsionado el trayecto de la peregrinación. “Desde un primer momento estaba definido y coordinado el paso por el Congreso en el itinerario compartido con la Policía Nacional y la Municipalidad”, concluyó.