Diana Vargas, abogada especialista en Derecho Humanos, refirió que el abuso de autoridad del que fue víctima el P. Alberto Luna durante la marcha de religiosos y religiosas del Paraguay, por parte de la Policía, es un buen termómetro de la situación democrática que se vive en el país.

“El modo en que la Policía se relaciona con la ciudadanía es un buen termómetro y si es capaz de actuar como actuó contra el P. Luna, es momento de parar la oreja porque están percibiendo que pueden actuar así sin consecuencias”, manifestó.

También señaló que existe un estigma selectivo hacia determinados perfiles de personas que fueron a la cárcel. Mientras los jóvenes que cometieron robos, hurtos u otro tipo de delitos son rechazados socialmente, muchos políticos que realizaron actos de corrupción pública pueden volver a aparecer en el escenario público después de un tiempo y volver a conseguir apoyo.