Las personas heridas, enfermas graves o con trabajo de parto, son las condiciones para conducir tu vehículo particular en modo ambulancia. El vehículo debe poner las luces de forma intermitente, al igual que los toques de bocina. Además, un pañuelo o tela de color blanco que se agite fuera de la ventanilla delantera. Son casos urgentes para que tu vehículo se convierta en ambulancia, los infartos o paro cardíaco, casos de esguince, roturas o cortes.

El Lic. Eladio Quintana Director del Programa Nacional de Control de Accidentes y Lesiones por Causa Externa del MSPyBS, explicó como en casos de urgencias, un vehículo particular puede operarse en modo de ambulancia. Sin dejar de señalar, “que esta modalidad no es la más recomendada, porque requiere un soporte técnico y personas idóneas para el movimiento y traslado del paciente”. Se agrega el riesgo del desconocimiento sobre la educación vial en todo el país.  “En otros países es habitual en circunstancias especiales, sacar pañuelos, toallas o algo que sea de color blanco del lado del conductor para auxiliar a personas hasta el hospital”.

Lo ideal es llamar a una ambulancia y esperar al personal capacitado para ese movimiento o traslado de pacientes. Por ejemplo, una fractura se puede complicar más, en vez de ayudar si se procede mal. “En el caso de una mujer con trabajo de parto se puede hacer perfectamente, pero una persona herida con traumatismo grave o que deba quedarse quieta, no es recomendable. En caso de urgencia llamar al 141 de ambulancias, del sistema SEME.