El magnate, Elon Musk, finalmente tomó posesión de Twitter, alegando que compró la red social porque es importante para el futuro de la civilización tener un espacio en línea donde una gran variedad de opiniones pueda debatirse de manera saludable. A su llegada al frente de la empresa ya se produjo el despido de los principales ejecutivos, según los medios estadounidenses.

El primer movimiento de Elon Musk consistió en el despido del antiguo director ejecutivo, quien acudió a los tribunales para obligar al nuevo jefe de Twitter a cumplir los términos de un acuerdo de adquisición del cual había tratado de omitir.