El Santo Padre advirtió sobre las colonizaciones ideológicas actuales que amenazan las tradiciones, la historia y los vínculos religiosos de los pueblos, al rememorar en el Vaticano el viaje que hizo la semana pasada a Canadá. Para él, aumenta las diferencias concentrándose solo en el presente y descuidando a menudo los deberes hacia los más débiles y frágiles.

El Papa afirmó que en su viaje, al país norteamericano, la motivación principal era la de encontrar a las poblaciones originarias para expresarles cercanía, dolor, y pedir perdón por el daño que cometieron cristianos, incluidos católicos, que en el pasado colaboraron en las políticas de asimilación forzada. Fue una peregrinación penitencial con momentos de alegría, pero el sentido y el tono del conjunto «fueron de reflexión, arrepentimiento y reconciliación», concluyó.