A partir de este 26 de octubre, los descendientes de exiliados españoles nacidos en el extranjero, y entre ellos muchos latinoamericanos, pueden solicitar la nacionalidad española, de acuerdo a la Ley de Memoria Democrática que ya se encuentra en vigencia.

Esta ley permite adquirir la nacionalidad española ya no solo a los hijos de exiliados, sino también a los nietos, bisnietos y tataranietos sin límites de edad, generando así un efecto multiplicador, reivindicando además a los descendientes de exiliados de la dictadura de Francisco Franco y la Guerra Civil. Varios países latinoamericanos, entre ellos Paraguay, se hicieron eco de esta nueva Ley.