Evangelio de hoy

San Lorenzo de brindis, presbítero y doctor de la iglesia. (ml).

Jueves de la 16ª Semana del Tiempo Durante el Año

“Por más que oigan, no comprenderán”

Evangelio según San Mateo 13, 10-17

Los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué le hablas a la multitud por medio de parábolas?”. Él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden. Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: ‘Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán. Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y yo no los sane’. Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron”. Palabra del Señor.

Meditación

El misterio del Reino está abierto a todos los hombres, pero no depende exclusivamente de Dios la posesión, ya que el hombre es responsable de su aceptación o rechazo al plan salvador de Dios. La Iglesia está llamada a ser Sacramento universal de Salvación porque Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad(Cfr.1Tim 2,4). Quien se ha encontrado con el Señor en la fe que obra por la caridad, lo siente, lo vive y lo celebra la vida nueva que brota de él.

Como discípulos misioneros de Jesucristo debemos ser sensible y abierto al mensaje del Reino, tener un corazón dócil como María para interpretar los pasos de Dios por nuestras vidas. No puedo no oír la voz de Dios a través de tantos acontecimientos que debe despertarme y actuar como laico comprometido. Construir el Reino y dirigir los asuntos temporales hacia Dios debe ser la pasión diaria de cada cristiano.

Escuchar la Palabra de Dios y escrutar los signos de los tiempos para conocer los secretos del Evangelio.

-Gracias Señor por hacerme descubrir los secretos de Tu Reino, hazme pequeño para contemplar siempre tu rostro de amor.

-Haz que mi corazón sea dócil para ahondar más y más en el conocimiento de la intimidad del Espíritu Santo.