Miles de seguidores de Jair Bolsonaro tomaron el congreso brasileño ayer domingo por la tarde.

Además del Congreso Nacional, los «bolsonaristas» también los edificios de la Presidencia y el Supremo Tribunal Federal, todos ubicados en la capital, Brasilia.

Todo esto para exigir la intervención militar y renuncia del Presidente Lula Da Silva.

Ante lo sucedido, el mandatario decretó intervención federal en Brasilia hasta el 31 de enero. Unas 400 personas resultaron detenidas por las autoridades.