La negociación por el reajuste del salario mínimo volvió a quedar estancada luego de una nueva reunión entre representantes sindicales, empresarios y autoridades del Gobierno. Bernardo Rojas, secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores, confirmó que los trabajadores decidieron suspender las conversaciones con el sector empresarial ante la falta de una propuesta concreta sobre el aumento salarial.
Desde las centrales sindicales insisten en un reajuste del 22,3 %, equivalente a G. 647.000, y cuestionan que los empresarios continúen sin plantear cifras para negociar. Rojas sostuvo que el costo de vida ya superó ampliamente los índices oficiales y mencionó que solo los productos básicos: combustibles y alimentos registraron fuertes aumentos durante el último año.
El dirigente también adelantó que solicitarán una reunión urgente con el presidente de la República, señalando que el Poder Ejecutivo debe intervenir para definir el reajuste. Además, advirtió que si no existen respuestas claras antes del plazo fijado por la CONASAM, los trabajadores podrían impulsar nuevas medidas de presión.







