La guerra en Irán trastorna los equilibrios y las alianzas entre los principales países productores del Golfo.
Mientras Teherán se prepara para presentar en los próximos días una nueva propuesta de paz después de que la anterior encontrara el escepticismo de Donald Trump, Emiratos Árabes Unidos anuncia su salida de la OPEP, asestando un duro golpe al cartel.

La lluvia de misiles y drones ha llevado al gobierno a evaluar inversiones significativas en defensa, que se financiarían incrementando la producción petrolera, convertida así en un elemento esencial para proteger sus intereses nacionales.

La salida de Emiratos después de 50 años en la OPEP se suma a las despedidas de Ecuador y Qatar, dejando al cartel debilitado y enfrentado al auge energético estadounidense, que compite. El anuncio sorpresa llegó mientras la diplomacia continúa trabajando para destrabar el estancamiento surgido en torno a la guerra.