El director general de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia, (Cnel. R.) Rubén Darío Peña Weisensee, destacó los avances en el sistema carcelario tras la recuperación del control institucional en centros penitenciarios, con énfasis en la Operación Veneratio como punto de inflexión en la política de seguridad.

Señaló que el trabajo interinstitucional permitió reforzar la presencia del Estado y enfrentar a estructuras criminales que operaban dentro de las cárceles. Y advirtió que el principal problema actual es el hacinamiento, con más de 20.000 personas privadas de libertad frente a una capacidad para 13.000, lo que genera impactos en la seguridad, la salud y la convivencia interna.

Por último, señaló que se avanza en la habilitación de nuevas penitenciarías, la capacitación de agentes y el fortalecimiento de la reinserción social mediante convenios, además de la incorporación de tecnología y el control de privilegios indebidos en los establecimientos.