El Poder Ejecutivo anunció un ajuste del gasto público para lo que resta del 2026, en respuesta a la menor disponibilidad de recursos provocada por un tipo de cambio del dólar por debajo de lo previsto en el Presupuesto General de la Nación y una desaceleración en la recaudación tributaria.

Pese al escenario, el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, aseguró que sectores sensibles como salud, educación, seguridad y protección social serán “blindados”, junto con el pago de salarios, jubilaciones, medicamentos y subsidios.

La brecha cambiaria, con un dólar estimado en G. 7.800 y actualmente cercano a G. 6.500, implicaría unos USD 100 millones menos, mientras que la menor recaudación sumaría otros USD 440 millones de impacto negativo. En total, el recorte ronda entre USD 550 y USD 600 millones, lo que obliga a redistribuir recursos y priorizar gastos esenciales en una estrategia preventiva para sostener el equilibrio de las finanzas públicas.