El gobierno de México ordenó el despliegue de 10.000 militares luego de la ola de violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, abatido en un operativo en el estado de Jalisco.

La acción derivó en bloqueos de rutas, quema de vehículos y ataques a comercios y estaciones de servicio en al menos 20 estados, dejando un saldo preliminar de 27 agentes de seguridad, 46 presuntos criminales y una civil fallecidos.

La presidenta de los Estados Mexicanos, Claudia Sheinbaum, afirmó que la prioridad es “proteger a toda la población” y aseguró que el país se encuentra en calma, aunque en ciudades como Guadalajara persistían escenas de tensión, con calles semivacías y comercios cerrados, mientras los ciudadanos expresaban temor.