El uso masivo de fármacos inyectables para bajar de peso alertó a los especialistas. El diabetólogo Andrés Giménez Benítez advirtió que medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida, creados inicialmente para tratar la diabetes y luego aprobados para la obesidad en determinados casos, hoy circulan sin control, sin receta y hasta fuera de farmacias habilitadas.

Según explicó, el fácil acceso, incluso a través de redes sociales y con entrega a domicilio, expone a los usuarios a riesgos graves, especialmente cuando no se respeta la cadena de frío ni la vía correcta de administración. El especialista remarcó que, si bien estos fármacos muestran beneficios comprobados, como la reducción de peso y mejoras cardiovasculares, su uso requiere evaluación médica previa y seguimiento.

La automedicación puede provocar deshidratación, desnutrición, pérdida de masa muscular, trastornos digestivos severos y complicaciones como pancreatitis o problemas en la vesícula. “La obesidad es una enfermedad crónica y su tratamiento debe ser personalizado”, subrayó el Dr. Giménez, al insistir en que ningún inyectable para adelgazar debería utilizarse sin indicación profesional.