San Bernardino atraviesa una temporada activa, impulsada por su cercanía a Asunción y su histórico perfil de ciudad veraniega, aunque no exenta de complicaciones. Así lo señaló el intendente Emigdio Ruiz Díaz, quien reconoció que el estado del lago Ypacaraí sigue siendo una preocupación desde hace tiempo, influida por la falta de un sistema cloacal integral, la disminución de arroyos naturales y los efectos del crecimiento urbano.
En esa misma línea, si bien algunos focos de contaminación industrial fueron corregidos con los años, la escasez de agua y la pérdida del flujo natural continúan impactando negativamente en el ecosistema del lago.
En paralelo, el jefe comunal destacó los esfuerzos por mantener activa la ciudad con espacios recreativos y culturales como las playas habilitadas, la ciclovía, el paseo de los artesanos, la escalinata y la renovación de la plaza central.
En cuanto a la polución sonora, uno de los reclamos de los pobladores, y adelantó que se trabaja en una solución estructural que permitiría reubicar locales nocturnos fuera de zonas residenciales. “La gente viene a San Bernardino buscando tranquilidad, y ese equilibrio es el que queremos recuperar”, afirmó.







