El analista económico Rodrigo Ibarrola, de la Cadep, explicó que el Presupuesto General de la Nación 2026 mantiene las mismas tensiones de años anteriores: recursos que no alcanzan para cubrir las necesidades sociales y un déficit fiscal que el gobierno busca contener recortando principalmente las obras públicas.
Señaló que, pese al énfasis oficial en programas sociales como Hambre Cero y la atención hospitalaria, el presupuesto de salud prácticamente no registra un incremento real, por lo que los problemas actuales se repetirán el próximo año.
El experto advirtió que el ajuste en la inversión está generando reclamos de contratistas, farmacéuticas y proveedores del Estado, mientras el endeudamiento continúa en aumento.
Si bien la deuda pública aún es considerada moderada en comparación con la región, el pago de intereses consume una parte cada vez mayor de los ingresos tributarios. Esto, según el analista, reduce el margen fiscal para mejorar servicios esenciales y puede comprometer la sostenibilidad del crecimiento económico en los próximos años.







