El concejal de Asunción, Javier Pintos, explicó que la suspensión del servicio de la Línea 16 expuso una problemática que atraviesa numerosos barrios de la capital: la incapacidad de las empresas municipales de sostener su operativa ante la falta de subsidio y la profunda brecha entre el costo real del servicio y el precio del pasaje.

Mientras las líneas del área metropolitana reciben un apoyo estatal que compensa la diferencia, Asunción depende únicamente del pasaje abonado por los usuarios, lo que ha generado una caída progresiva de la flota, una pérdida de cobertura en zonas específicas y la desaparición de empresas. Los vecinos se ven obligados a caminar largas distancias o recurrir a servicios de plataforma.

Pintos afirmó que la única salida viable, en las condiciones actuales, es ajustar la tarifa para evitar la desaparición total de las pocas empresas que aún operan en la ciudad, propuesta que será retomada la próxima semana en la Junta Municipal tras no lograr el acompañamiento necesario esta semana.

Señaló que los propios vecinos, que son conscientes de la situación y afectados por la precariedad del servicio, consideran aceptable un reajuste siempre que venga acompañado de mejoras reales: más buses, mayor puntualidad y una renovación de la flota.